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viernes, 23 de mayo de 2008

Perfil de los Personajes

WILLY BLANDÓN

Él es un joven de contextura gruesa, bronceado y de altura promedio. Le gusta vestir con camisas de equipos de fútbol y siempre lleva una gorra blanca. Tiene una colección de relojes, y frecuentemente durante el día está mirando la hora.

Es un joven alegre, tiene un buen sentido del humor. Todo el tiempo está bromeando con sus amigos y Eva. Además disfruta mucho de la vida nocturna de la ciudad de Cali.

Willy tiene veintiún años de edad. A los dieciocho vino de Bucaramanga a Cali a estudiar Administración en una universidad de la ciudad. Él es hijo de Lucía Pérez y del concejal Jim Blandón. Tiene dos hermanos menores, que viven con sus padres. Durante las vacaciones de verano, Willy va a visitarlos por una semana; ellos nunca han venido a Cali. Sus calificaciones son aceptables y no han sido motivo de preocupación para sus padres.

Desde su llegada a Cali conoció y empezó un noviazgo intermitente con Eva. A través de ella fue que conoció a Ray Vargas uno de los más importantes distribuidores de DVDs piratas en la ciudad. Al joven le pareció una buena oportunidad para ganarse una plata, pues ya estaba cansado de depender de la mensualidad que le llegaba desde Bucaramanga.

Así, Willy divide sus días entre el estudio, el negocio de las películas y las salidas con su novia y amigos: Jack & Sonny. Hasta hace unos días este modo de vida le parecía ideal, pero la pérdida de una mercancía la semana pasada lo tiene en una situación muy incómoda con Ray Vargas. Desde entonces, no disfruta la rumba y no puede concentrarse en la universidad, porque no sabe cómo responderle por la plata perdida a Vargas. Willy se siente en peligro por primera vez desde que empezó a trabajar con él.

JIM BLANDÓN

Él es un hombre de cincuenta años. Es flaco y tiene cabello encanecido. Todos los días se viste con saco y corbata. Además, en su saco siempre lleva un pañuelo que sobresale en su bolsillo y un peine con el que mantiene su cabello arreglado.

Lleva veintiún años de casado con Lucía Pérez. Los miembros de su familia son las personas más importantes en su vida. Nunca ha estado en la política por intereses personales, sólo quiere asegurarles a Lucía, Willy y sus hermanos un buen futuro. De todas maneras ha tenido varios romances con secretarias y colegas de la vida política, desde que se casó. Es un hombre que le resulta muy atractivo a las mujeres por su elegancia y caballerosidad.

Lucía, después de enterarse recientemente de uno de estos amoríos, decidió irse con los dos hijos pequeños a la finca de su papá en el Eje Cafetero. Jim, muy triste por su decisión, terminó con su amante, delegó unas tareas a sus asistentes y le escribió una carta a Willy avisándole que lo visitaría en Cali.

Jim siempre sintió el mayor cariño por Willy, su primogénito. Aunque no le gustó del todo la idea de tenerlo en otra ciudad, la aceptó pues confiaba en que el muchacho tenía un buen porvenir en lo que decidiera hacer.

RAY VARGAS

Él es un hombre de cincuenta y seis años. Es de baja estatura, de contextura normal, tiene una frente grande y unas entradas prominentes. Le gusta vestir con guayaberas con los botones de arriba desabotonados. En ocasiones se puede ver la cicatriz de marcapasos que tiene en su pecho.

Ray es el padre de Eva. En realidad es el tío, pero sus padres biológicos murieron en un accidente de tránsito cuando ella estaba muy pequeña, y él la adoptó como suya propia. En la vida le ha dado todo lo que ella ha querido, incluso le pagó una carrera de Artes Plásticas en una de las más prestigiosas universidades del país.

Él no nació en una familia adinerada. Desde joven trabajó en el centro de Cali como comerciante, primero fue de ropa y luego de electrodomésticos. En ambos casos, juntó suficiente dinero para que él y Eva vivieran bien. Su gran oportunidad llegó con un amigo brasileño, alrededor del tiempo en que los DVDs piratas empezaron a invadir el centro de la ciudad. En este negocio amasó su pequeña fortuna, con la que le pagó a Eva su carrera y apartamento.

Ray no es un hombre de lujos; todo el dinero es para su hija. Por lo tanto no soporta que sus empleados lo engañen con la plata. Quienes lo han hecho han muerto o han quedado muy mal heridos. Aunque Ray parezca un tipo amable y hasta simpático, cuando se meten con lo que él se ha ganado, se descompone y puede actuar de manera muy violenta.

EVA VARGAS

Es una chica de veintitrés años. Tiene el cabello corto y de color castaño. Su contextura es gruesa. Usa gafas, medicadas, pero con modelos muy llamativos. Le gusta vestirse con blusas coloridas y jeans.

Ella es la hija de Ray Vargas. Nunca conoció a su mamá y a Ray no le gusta hablar al respecto. Siente un gran amor por su padre, por la manera en que él siempre la ha cuidado. Sin embargo no le gusta mucho andar con él. Debido a que le molestan algunos de los socios de Ray y en general no tiene de que hablar con él.

La pasión de ella es la pintura. En su apartamento hay mesas llenas de pinturas, pinceles y demás. En la sala siempre hay un lienzo. Su padre le costeó una carrera en Artes Plásticas en la que tuvo mucho éxito.

A Willy lo conoció en una rumba, lo primero que le atrajo fue su físico, y eso ha permanecido constante a lo largo de su relación. Ellos dos tienen una muy buena química sexual, aunque de resto no tienen mucho en común. Por eso prefieren salir en grupos grandes de amigos a todas partes, o hacer fiestas con mucha gente en el pequeño apartamento de Eva. Sólo en el dormitorio se siente cómoda Eva con Willy.

GINA, “LA MONA”

Es una mujer de cuarenta años. De cabello rubio y liso, y una sonrisa enorme. Siempre lleva puestas un par de gafas oscuras grandes y redondas. Se pasa los días recorriendo la ciudad de Cali en su taxi y en las noches llega a casa, donde descansa con su mamá.

Es extremadamente alegre y a todos los que abordan su taxi les pone conversación. En ocasiones les cuenta la historia de su vida, sobre sus novios, su madre, sus hermanas y sobrinas. En otras es ella quien recibe las confesiones de pasajeros acongojados.

Su familia diría que su mayor defecto es que se enamora muy fácil y que luego sale lastimada. Pero a ella no le parece tan grave, está convencida que no hay nada más afortunado que enamorarse, las veces que sea, aunque al final toque llorar un poco.

Al final de la jornada, cuando llega con la plata para el mercado y el arriendo de la pieza que comparte con su madre, se acuesta tranquila y expectante de las personas que conocerá al otro día.

Sinopsis: Más extraño que Jim

Willy Blandón está tomando con sus amigos, Sonny y Jack. Él busca disipar su atención de las llamadas de Ray Vargas, el padre de Eva, su novia, con quién tiene cuentas pendientes. Más tarde, el joven llega a su casa con Eva, con quien hace el amor entre cientos de películas piratas. Además habla con ella sobre la mercancía que le debe a Vargas.

Al otro día, Willy encuentra bajo su puerta una carta de su padre Jim, el concejal bumangués, que viene a visitarlo. El joven, mientras les despacha una mercancía a El Perro y Nadie, intenta conseguir un apartamento en el cual recibir a su padre, que desconoce su negocio de copia de películas. Finalmente, Eva le ofrece el suyo.

Willy y Jim llegan al apartamento de Eva. Donde Jack y Sonny le advierten al joven que Vargas lo está buscando. Willy se apresura para salir del lugar, y se lleva consigo a su padre Jim. Él intenta ocultarse de Vargas y sus secuaces, El Perro y Nadie. Así, entra por error a un bar, en el que se presenta un show travesti, que se presta para que le tomen unas fotos comprometedoras al concejal Jim. Mientras tanto, Ray Vargas busca a Willy a través de sus amigos y su novia, para demostrarles que habla muy en serio y que el joven está en verdadero peligro. Padre e hijo, siguen por la calle, donde suenan rumores por la radio sobre las fotos comprometedoras del concejal. Willy decide ir con Jim a su apartamento, para revelarle todo, pero al llegar se encuentra con la policía sacando sus quemadores y varias cajas de películas piratas. Ambos se montan en el primer taxi que pasa. Ray Vargas ve por televisión lo sucedido, mientras se prepara junto con El Perro y Nadie, para confrontar a Willy.

Willy y Jim van en un taxi. Con una taxista muy habladora, alegre, madura, pero atractiva, Gina “La Mona”. En el taxi ambos hombres confiesan lo que se han estado ocultando. Willy le cuenta a Jim sobre sus negocios, y el padre le cuenta al joven que su mamá lo dejó. Gina les propone un plan para que se alegren. Ella se los lleva a una quebrada a las afueras de la ciudad, donde se bañan desnudos, y en una especie de bautizo profano, Gina los libra de toda culpa.

Ray Vargas y sus secuaces llegan a la casa de Eva. Jack, Sonny y Eva están ahí. Luego, Jim llega con Gina y confronta a Ray. En un momento de tensión, se disparan todas las armas, pero nadie sale herido. La policía se los lleva a todos presos, mientras Willy, que camina por la acera de enfrente, se monta en un bus en dirección opuesta a la del camión de la policía.

Storyline: Más extraño que Jim

Willy Blandón es un comerciante de películas piratas que le debe plata a su jefe, Ray Vargas. El joven recibe una visita de su padre, Jim, el concejal bumangués. Willy pasa todo el día intentado ocultarle a Jim su profesión y problemas, pero esto lo lleva a caer en situaciones cada vez más difíciles de explicar. Más tarde, padre e hijo se confiesan ante la complicidad de una taxista. Finalmente, Jim enfrenta a Ray Vargas, mientras su hijo toma un nuevo rumbo.

lunes, 14 de abril de 2008

Argumento romántico de una clase de Análisis de Audiencias (No confundir con un argumento farsico de Géneros Audiovisuales)

Matias está en un bus camino a su casa, mira su reloj en la mano izquierda, mientras en la derecha sostiene una botella de vino. En un paradero, se baja y corre hasta un edificio. Llega a la puerta de su casa, está apurado por encontrar la llave y abrir. La vecina del frente, Ruth, lo saluda pero el no le presta atención. Entra al lugar, prepara la mesa, las velas y dos copas. Sirve las dos y prende el televisor que está frente a la mesa. Matias saluda a la protagónista de la novela, y le hace un cumplido por el hermoso vestido que lleva hoy. Se va tomando la copa de vino, mientras sigue la novela.

Al otro día, Matias está trabajando en un centro comercial de Cali, despegando chicles del piso; mientras lo hace empieza a llover. Falta poco para la hora de su salida, así que decide irse antes para no llegar tarde a su cita. Espera un bus bajo la lluvia por unos minutos, con impaciencia. Finalmente, se sube a uno que lo lleva a su casa. Abre la puerta y entra, pone la mesa y enciende el televisor; no tiene tiempo de secarse. Al verla a ella, él se peina con rapidez su pelo para no aparentar estar descuidando su apariencia. La mujer, María Belén, está a punto de ceder a los encantos del protagonista; Matias acerca su cara cada vez más al televisor. Se escucha un trueno muy fuerte, y se va la luz. Vuelve de inmediato, pero todas las conexiones eléctricas en la casa de el hombre echan chispas. El televisor ya no enciende.


Matias sale al corredor donde se encuentra a Ruth. Él le pregunta si ya volvió la luz en su casa, ella le dice que sí, pero que el apagón la asustó y no quiere estar sola. Matias y Ruth terminan de ver los últimos minutos de la telenovela. El hombre se siente muy incómodo en aquel lugar y para su pesar, María Belén no vuelve a aparecer en pantalla ese día.

El día después, Matias está metido en una de las fuentes del centro comercial, limpiando sus lados con una esponja. Escucha a las personas que pasan, hablando sobre la escena candente de ayer en la telenovela, y cada vez se llena más de rabia. Ese día, no vuelve a casa con anticipación.

En el corredor de su casa se da cuenta que la puerta de Ruth está abierta, pero todo está oscuro. Matias entra al lugar y decide prender el televisor para ver la novela. Empieza a hablarle en un tono muy romántico a María Belen. Un hombre en la habitación contigua, quien estaba esculcando en los cajones, se enfurece al escuchar esto y sale al encuentro de Matias. Lo ataca y le pregunta dónde está Ruth, dónde la escondió. Matias lo esquiva porque no tiene intención de pelear. De repente, el hombre se choca contra la mesa del televisor, y el aparato tambalea. Matias se preocupa y sin pensarlo se lanza con un puñetazo hacia el intruso, dejandolo noqueado. Después entra Ruth a la casa, exclama el nombre de el hombre derribado: Santiago, mientras se lanza a los brazos de Matias, agradeciendole por su heroismo. Minutos después la policia se lleva a Santiago. Ruth le agradece a Matias por proteger sus pertenencias, y lo invita a comer al otro día, cuando llegue del trabajo.

La mañana siguiente, a Matias le asignan colgar unos afiches por todo el centro comercial, para su sorpresa en la foto aparece una mujer muy parecida a María Belén, pero su nombre es Margarita Huertas. Ella se presentará en el centro comercial mañana. Esa tarde, el hombre compra una botella de vino y se va a su casa.

A las 8:00 p.m. está en casa de Ruth, ella le ha preparado una cena de comida italiana, y se ha arreglado con su mejor vestido para la ocasión. Matias prende el televisor sin su permiso. Sirve las dos copas de vino, ella le agradece, pero el no le presta atención. Ruth le cuenta sobre su divorcio, mientras el intenta ver a María Belen en la pantalla. Ocurre una escena de un beso, Matias se acerca como queriendo besarla a través de la pantalla, pero Ruth cree que la quiere besar a ella. Lo besa apasionadamente, tumbándolo al suelo. Ruedan mientras se besan, Matias trata desesperadamente de ver la pantalla, pero la mujer encima de él no lo deja. Poco a poco, el hombre empieza a disfrutarlo, mientras ruedan, se enredan con un cable y desconectan el televisor, se detienen y él la besa apasionadamente.

Al otro día, Matias está en el centro comercial, piensa sobre Ruth, María Belén y la mujer de la foto. En una tarima la actriz Margarita Huertas saluda a sus fans. Matias le comenta a varios en la audiencia sobre el parecido que tiene con María Belén, pero sus comentarios son ignorados o ridiculizados. Cuando la mujer va a bajar de la tarima, el hombre aprovecha para acercarse y le pregunta si sabe que se parece mucho a ella, si son hermanas, si le puede decir que el la ama profundamente. Ella le pide que la suelte y la deje en paz, los hombres de seguridad toman a Matias y lo sacan de el lugar. Matias camina hasta su casa.

Matias entra a su casa, se sienta en su mueble que se empieza a podrir, debido a que el agua de la nevera descongelada llena el lugar. Se incomoda por el agua en sus zapatos y decide salir al corredor que al menos está seco. Ve que de nuevo la puerta de Ruth está abierta y decide entrar. El televisor está prendido con la telenovela, Matias no se percata que detrás de él, Santiago, el ex-esposo de Ruth la tiene amenazada con un cuchillo. Para la sorpresa de el hombre, ve en la pantalla a María Belén con un galán y cinco hijos de su matrimonio, y antes que pueda pedirles explicación, se eleva la cámara, suena una música majestuosa, ellos se besan y sale la palabra "Fin".

Santiago hace un comentario sobre lo absurdo de los finales felices, recordando que esa misma escena o parecida la vivió con Ruth años atrás. Finalmente, Matias se da cuenta que ellos dos están detrás de él. El hombre tira a Ruth al suelo e intenta acuchillar a Matias. Este lo esquiva y clava el cuchillo a través de la pantalla y el aviso de "Fin", a través de el empieza a correr una descarga eléctrica. Ruth le ruega que haga algo, Matias toma un trapeador y desconecta el televisor con el mango de madera. Santiago cae al suelo exhausto.

Una hora después, la policia llega al lugar y de nuevo se llevan preso a Santiago, está vez con cargos más graves que antes. Ruth y Matias caminan frente al edificio, ella con una manta encima, el con sus zapatos mojados en la mano. Ella le dice que ahora que no tiene tv dificilmente lo volverá a ver, a Matias lo deja perplejo el comentario. Él le responde: " Hoy me di cuenta, que hay Marias Belenes hasta en los centros comerciales, pero son menos encantadoras que en la televisión. Sin embargo, me di cuenta que las mujeres de la televisión también se casan con el hombre equivocado, mientras uno se queda sólo. Lo malo es que me gasté como 30 botellas de vino en esa mujer, para nada, ni siquiera un beso". Ruth se sonríe y le da un beso que empuja al hombre hasta un farol, se deslizan hasta el piso, donde permanecen abrazados, besándose bajo una luz amarilla, sin más música que la de los maullidos en la madrugada, sin una magnifica toma aerea, sin la palabra "Fin".


"FIN"